martes, 26 de mayo de 2020

Hacer sumas

Está claro que a los responsables de Sanidad, del Gobierno y de los encargados de informar a la ciudadanía de la evolución de la pandemia que nos aflige, les debieron dar sus títulos académicos, por el mismo procedimiento que ahora ellos proponen, o sea, por la cara, fea o bonita, pero por la cara, como les dice por lo bajini su Vicepresidente Iglesias: las becas se dan, no a los mejores, se dan a quien yo diga, como debe ser. Faltaría más.
Con lo poco que se mueven los muertos, con lo tranquilitos que están bajo su sudario, resultan que nuestros prebostes políticos, no saben ni contarlos. Con lo fácil que en un principio parece.
Pues no. Un día son muchos, otros menos, después suben como la espuma, pero al final no saben ni cuántos son. Que si los catalanes mienten, si los gallegos hablan una lengua desconocida o los madrileños son incompetentes, la realidad es que, como siempre no saben lo que se traen entre manos, y no es lo que usted, pícaro lector, piensa.
Podríamos creer que aun siendo torpes en matemáticas, tienen asesores, informáticos, al Sr.Tezanos, que arregla cualquier cosa, pero no, ellos a lo suyo, a meter la pata. A decir un día una cosa y al siguiente la contraria. Luego nuestro Presidente se queja que los franceses no hacen más que ponernos zancadillas, que machacan nuestra temporada turística, como no Sr. Sánchez si no dice una verdad ni queriendo y eso que últimamente cubre, en televisión, más espacio que el hombre del tiempo.
Cuéntenos, Sr. Presidente, no cuantos han muerto, sino cuando acabara esto, si es que usted, o alguno de sus iluminados, tiene la más ligera idea.

lunes, 25 de mayo de 2020

Salimos más fuertes.

Bueno, serán algunos, algunos de esos cientos de consejeros que nuestro muy querido Presidente ha querido contratar en esta época de penuria económica que a todos, menos a ellos, nos afecta.
Yo, por ejemplo, no estoy saliendo más fuerte, eso sí, más gordo pues llevo, ni se sabe cuánto, amarrado a la silla del ordenador; mi suegra, que dios cuide por muchos años, se ha pasado toda la Alarma haciendo crucigramas, sopa de letras, palabras cruzadas, ya la pobre no tiene revistas especializadas ni puede salir a la calle a comprar más, otro problema.
Tampoco está más fuerte. Ha ido a la revisión médica del corazón y le ha subido el sintron. Un palo para ella. Ni puede pasear, ni ir al baile con las amigas, ni vivir en su casa.
Y mi señora, que decir de mi santa esposa. No trabaja, no cobra, debe cuidar a dos mayores problemáticos, le han suprimido los programas televisivos que le daban la vida y por último, día si día también, nuestro muy amado Presidente nos larga un sermón casi eclesiástico para no decirnos nada. Eso sí nos explica,  a nosotros los asturianos, quienes más nos gastamos en salud y, en consecuencia quienes mejor estamos llevando esta pandemia, que será a quienes menos dinero enviara para iniciar el proceso de recuperación económica. Así se escribe la historia eso que le votamos y nuestro Presidente autonómico es, como él, del PSOE.  
Por último, nadie de ese ejército de sabios, nos habla del mañana, del enorme paro, de la gigantesca deuda, de la creación de empleo, de las pensiones. Se ha olvidado el Gobierno de eso, solo piensa la Sra. Calviño, que puede pasarle lo de Solbes, que la echen del Gobierno. País, País.
Pero, saldremos más fuertes, yo no. En mis horas de siesta sueño que saldremos, los que salgan, diferentes, ya no habrá besos ni abrazos, ni alboroto en el futbol, ni bares ni copitas en la barra, pero el Gobierno seguirá explicándonos en la tele que sí, que saldremos más fuertes.

sábado, 23 de mayo de 2020

Nota del autor


Los hechos narrados en estos escritos no son reales, aunque pudieron serlo, como lo ha demostrado la realidad misma.
Cualquier semejanza con hechos y personas reales es, pues, pura semejanza y una obstinación de la realidad. Nadie, por tanto, debe sentirse aludido por lo aquí escrito. Nadie, tampoco, debe sentirse excluido de ella si de alguna forma lo alude.
                                                                               Leonardo Padura

La mascarilla, las playas nudistas y las mareas (Mr.0)

Naci desnudo y voy a morir desnudo.
No veo nada malo en ello.
Justin Timberlake
Siempre es bueno ver la televisión, mas estos días que con lo del confinamiento no podemos salir de casa.
Ahora en Asturias vamos a fase dos y mis amigos naturistas astures ya sueñan con ir a Bayas, Peñarrubia o cualquier otra. Uno, el bueno de Antonio, riguroso al máximo y experto en informática, diseño la de Bayas, enorme arenal de más de 6 kilometro, la cuadriculo, mantuvo los metros de seguridad marcados por el gobierno, edito tiques de entrada y salida, bueno, que lo hizo todo según el B.O.E.
El primer día fuimos entusiasmados, cada uno con su número de ubicación, su toalla, su crema, su metro para no errar en la separación entre amigos. Fuimos, como lo que somos, estrictos cumplidores de la Ley.
Al llegar, de mañanita, nuestro gozo en un pozo. Nadie había pensado en eso de las mareas, sobre todo de las grandes, como la de aquel día.
Ni cuadriculas, ni caminitos, ni nada. Solo agua, agua marina y encima posiblemente llena de virus pues estos bichitos son muy malignos, seguro que saben nadar y son inmunes al agua salina y yodada, como dice el portavoz del gobierno Sr. Simón.
Un caos, un caos total. Todos arremolinados en el extremo, ellas con gafas y mascarillas, el resto del cuerpo como vinieron al mundo, ellos despotricando de la autoridad competente, tan incompetente, los menos mirando el reloj por saber cuándo empezaba la bajada.
Amigos un des éxito. Muy bien las mascarillas, perfecta la buena voluntad de los nudistas y muy mal, pero que muy mal, el poco caso que las mareas hacen de las recomendaciones del gobierno. El dia menos pensado llegara la Guardia Civil y les pondrá una multa del copón.