jueves, 8 de octubre de 2020

Que raritos somos

Según los mentideros malignos que viven, moran y se lucran alrededor de la Moncloa, el Ministro Illa tiene los días contados. La cartera ministerial le viene pequeña, el aspira a puestos más altos y, eso sí, que no le planteen ese montón de problemas que lo tienen alejado de su amada rambla catalana viviendo en Madrid, llena de coronavirus. Es el delfín socialista votado por Sánchez para ocupar, a partir del 14 de Febrero, el puesto de Presidente de la Generalitat y vivir, como no, en Barcelona, su amada tierra, y que los madrileños y su presidenta se apañen como puedan.
El, como su predecesora socialista en el cargo en tiempos de Zapatero, la inefable Leire Pajin, de profesión política a tiempo completo y hoy, por su sabio hacer sanitario al frente del ministerio, en un puesto, político, no técnico, en la Organización Panamericana de la Salud, amen de comentarista sanitaria en diferentes medios de comunicación, aspira a presidir Cataluña, borrar de ella (solo de ella) la pandemia y apaciguar ese independentismo hoy deshecho por luchas irracionales. Que haya suerte, amigo.

Salvador Illa
Pero a lo nuestro, si ese encono enfermizo que tiene con Madrid lo tuviese, como hacen los franceses con todo el territorio nacional, 28 ciudades españolas que entrarían en «alerta máxima» por Covid-19.
Siguiendo el criterio francés, en España más de ocho millones y medio de ciudadanos sufrirían restricciones en sus respectivos municipios. Entre ellos los habitantes de las diez ciudades madrileñas ya confinadas, pero también otras de todo el país, como Murcia, Valladolid, León, Pamplona o Granada.
El Ministerio de Sanidad ha establecido el umbral de riesgo en los 500 afectados por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días; es decir, el doble de Francia. Asimismo, para establecer restricciones en municipios superiores a 100.000 habitantes, Sanidad fija que el índice de positividad de las pruebas PCR supere el diez por ciento, y las UCI de la comunidad autónoma tengan una ocupación media superior al 35 por ciento con pacientes de Covid-19.
Con este criterio, el Gobierno de España cerró el pasado viernes los diez municipios madrileños con mayor población. Este lunes, la Junta de Castilla y Leon ha anunciado que ordenará medidas restrictivas en León y Palencia durante al menos 14 días para frenar el ritmo de contagios debido a que las dos localidades han superado los criterios establecidos por el Ministerio de Sanidad.
Entre las restricciones aprobadas por Francia está el cierre de bares, la prohibición de la venta de alcohol para consumo callejero, o condiciones muy severas en restaurantes con cierres antes de las 22.00 horas.
Aquí a lo nuestro, hacer, no hacer lo mejor, sino lo que más convenga al Gobierno y no a los españoles.

Palacio de la Generalidad
Bueno Ministro, a preparar la alfombra roja y gualda con la señera para poder entrar con el pie derecho, perdón, izquierdo, en el Palacio de la Generalidad de Cataluña sede de la Presidencia del Gobierno autonómico, su meta.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Esto se llama planificar bien

Empieza Octubre y, no hace un mes (en Asturias una semana),se abrieron los colegios.
Si, Sra. Celaá, con su beneplácito, su normativa y la muy docta dirección de los responsables educativos por ella designados no lo remedian, algo que todo el mundo supone, el virus obligara a cerrar clases y más clases
A principios de mes, la educación pública anuncia que 2.852 clases ya han echado el cierre. Pese a que las aulas afectadas no llegan al 1% las cuarentenas consecuentes ya están causando problemas en las familias
Sra. Celaá
Los confinamientos de las aulas suponen, en todo caso, un grave problema para miles de familias. Casi ninguna de las comunidades han concretado el número de alumnos que se han visto afectados, ni tampoco han ofrecido una cifra global. Pero tomando un número medio de 15 alumnos por clase, que es una cifra conservadora, la suma de estudiantes confinados supera los 40.000. Entre ellos, los hay de todas las edades, incluidos adolescentes que pueden quedarse en casa solos y seguir el curso a distancia con relativas garantías. Pero muchos otros (la mayoría de comunidades tampoco precisa a qué cursos corresponden las aulas afectadas, y el número global va desde infantil a la secundaria postobligatoria) son niños pequeños y su cuarentena exige que sus padres u otro adulto los acompañe, lo que genera situaciones laborales muy complicadas y preocupaciones por las consecuencias en el aprendizaje.
Tampoco se planifico en su día, tal vez por desconocimiento o desgana, el problema de rutas y horarios de los transportes escolares lo que está llevando, en todas las Comunidades, no solo retrasos educativos sino colapsos de tráfico.
En general puede decirse que los institutos públicos nacionales se encuentran, a principio de curso, sin medios, sin instituciones y sin un protocolo operativo, eficaz y eficiente.
Los promesas que el ministerio difundió a bombo y platillo ni se han cumplido ni, por lo visto, se cumplirán.
Como en tema sanitario, el teléfono a pasado a ser un objeto de adorno, nadie lo coge y, cuando se hace es para ni responder ni dar cualquier tipo de solución.
Si hay cualquier tipo de contagio, la clase se cierra y los niños, en cuarentena en su casa. Que la familia apechugue.
Un mes después de que la Administración les hiciera cambiar los planes y la organización cuando faltaba una semana para que empezara el curso, los directores de centro empiezan a difundir y enumerar el desastre en el que están inmersos.

El protocolo no funciona. Los profesores de baja no son sustituidos. Tampoco los auxiliares, el personal administrativo o de limpieza. Los 70.000 dispositivos que prometieron no han llegado. Las 6.000 cámaras que iban a instalar tampoco. Los centros que estaban mal equipados y con conectividad pésima, siguen sufriendo las mismas deficiencias. De los 300 profesionales sanitarios que prometieron, solo han llegado 30.
Tal y como está la situación se temen que de aquí a unas semanas “toque un nuevo escenario, el del confinamiento total”. Sera como en la Comunidad de Madrid, el Gobierno tiro la piedra y ahora que cada Comunidad arregle los daños, destrozos e incongruencias que aquellas decisiones irreflexivas y tardías, produjeron.

martes, 6 de octubre de 2020

Batalla perdida

La vieja Convergencia, si aquella del famoso 3 %, aquella que alardeaba con la frase “España nos roba”, para ser. Luego, ella quien robaba a manos llenas, hoy es una sopa de letras un amalgama de ladrones y embaucadores que quieren seguir viviendo del dinero de los demás.
Este año les está yendo mal y puede terminar siéndoles horrible. Si, la justicia, la nuestra y la de más allá de las fronteras, aunque lenta y a veces errática, les están apretando las clavijas.

Puigdemont
Han entrado en batalla y han perdido. Los líderes independentistas, desde su refugio belga, dorado y placentero, presentaron una denuncia civil contra el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena por presunta incompetencia y el tribunal de primera instancia belga la ha desestimado. Ya solo les queda a estos muchachos de la antigua Junts per Catalunya recurrirla y rascarse los bolsillos.
Ahora tratan de llevar el proceso hacia Luxemburgo. El expresidente preguntara al Tribunal de Justicia de la UE sobre la competencia de los jueces belgas en el caso antes de archivarlo. Los representantes de Llarena, sin embargo, señalaron que no se estaba abordando ninguna interpretación del derecho comunitario y que los líderes independentistas trataban de “exportar” a Bélgica un conflicto que se estaba dirimiendo en España. “Imaginen que se pudiera abrir un proceso judicial contra otro Estado en cualquier país de la UE cuando no estamos de acuerdo con una decisión de la justicia”, expuso la defensa de Llarena en la vista. El juez belga finalmente también ha rechazado la petición de los abogados de Puigdemont de remitir una cuestión prejudicial a la justicia europea.
Los abogados de los dirigentes independentistas anunciaron que apelarán al Tribunal de Casación porque creen que la interpretación sobre “la inmunidad de jurisdicción” a la que se refiere la justicia belga es “incompatible con el espacio común de justicia europeo”. Además, avanzaron que en el recurso se insistirá en la petición de elevar la cuestión al tribunal de la UE. “No es la primera vez en la que ha sido necesario recurrir a instancias superiores para obtener una resolución favorable”, sostiene el comunicado remitido por la defensa del expresidente.
Puigdemont y Comín tienen el procedimiento de euroorden abierto en Bélgica. No obstante, el juez de Bruselas decidió mantenerlo suspendido hasta que el Parlamento Europeo decida si debe retirar o no la inmunidad a ambos europarlamentarios.
Con estas perspectivas, Torra, su hombre, o casi hombre, fuera del gobierno autonómico, las elecciones para el Día de San Valentín y los republicanos del ERC por encima de ellos en las encuestas, mucho me temo que esta no será su última batalla perdida y que el bueno de Puigdemont terminara viviendo en algún país comunitario, pero no en su amada Barcelona

lunes, 5 de octubre de 2020

Un virus poco respetuoso

Es que no tiene ninguna consideración. Este virus que nos atormenta desde febrero, que lleva más de dos millones de contagios y, ni se sabe cuántas muertes, tiene ahora la desfachatez de ir contra la clase pudiente, no, la dirigente. Ahora, insensato, se ceba contra aquellos que en un principio la difamaron. Los que dijeron que era una gripe con peor aspecto, un catarro mal curado. Los que se mofaron de su peligrosidad, quienes incitaron a eliminarlo con un buen vaso de legía.
Fueron cayendo como fichas de dominó. Sin elaborar minuciosamente las estadísticas de bajas, si podemos apuntar los más influyentes incrédulos. De entrada el Premier Británico, paso una temporada en la UVI, de la que casi no sale, luego el Presidente brasileño, más tarde el ex mandatario italiano y ahora el jefe de los estadounidenses máximo detractor del virus y uno de los que más muertos atesora en su país.


Este último, con una edad por encima de los setenta (en mi opinión ya debería estar cuidando a sus nietos y dejar la política para los más jóvenes, aunque, según él, sean unos incompetentes), una campaña electoral en su apogeo, una elecciones presidenciales en noviembre (él es el candidato de su partido) y un número de contagios exorbitante cae enfermo y por lógica política las informaciones sobre su salud empiezan a ser de lo más contradictorias: para unos está bien y para otros en estado grave. La constitución estadounidense tiene prevista los cambios presidenciales caso que la enfermedad empeore, pero, en el tema electoral, ¿También existen mecanismos para elegir al sustituto?, y a los futuros votantes les dará lo mismo uno u otro. Donde quedara las idea del enfermo, sus ataques a los contrarios por su mala salud, sus mofas a la prensa, a las organizaciones sanitarias mundiales en las que no cree. Trump en un centro sanitario militar y el Covid-19 (ese que no existe) campando por el país.
Sus castillos de naipes, sus promesas y sus bravuconadas televisivas descansan, en estos momentos, en una cama de hospital.
A un mes de las elecciones presidenciales, ni mítines, ni campaña, ni promesas. ¿A quién votaran los gringos para dirigir su gran país durante los próximos cuatro años?.
Horrible dilema que al mundo afectara. Todo por no creer en un virus, una pandemia que ha ocasionado treinta y cinco millones de contagios y más de un millón de muertos.

sábado, 3 de octubre de 2020

Peligro no aparente (Mr.18)

Lo que no se comienza hoy nunca se termina mañana
Johann Wolfgang Von Goethe
Cuando solo buscas el cuerpo corres el riesgo de no encontrar nunca el verdadero amor.
Yo
Me enamore. Me enamore como un loco el primer día que la vi. Aun hoy, cincuenta años después lo recuerdo y apenas si lo comprendo.
Ambos acabábamos de casarnos, teníamos una hija y un hijo, vivíamos en el mismo edificio, ella en el bajo yo en el cuarto. Por alguna razón, que ya no recuerdo, una noche bajamos a su casa, solo nos habíamos visto por los jardines, el supermercado o el café de la esquina.
Lo demás de ese día no lo recuerdo, a ella si. Llevaba una blusa blanca, amplia, casi transparente y pantalones largos negros. Media melena ensortijada, unos ojos profundos. Un sujetador negro que se perfilaba tras la tela.
Hablaba poco. Su marido, Alberto, relaciones públicas e informático de una de las empresas de esta rama que acababa de asentarse en España, era una ametralladora. Sabia de todo, conocía a todo el mundo. Hasta Julio Iglesias y la Presley que Vivian en la misma calle. Era del Atlético, cazador, golfista, lo que fuese por vender y ganar dinero. Era su meta. Su bodega, como una tienda. Regalaba licor, los proveedores le obsequiaban de idéntica forma. Beefeater a discreción, verano, calor, No sé cuándo las mujeres desaparecieron. Salieron del baño arregladas, un golpe de peine, perfilado de labios, colonia.
Era joven poco observador, muy inocente. Tarde un tiempo, hoy habrían sido segundos, Marisa, así se llamaba, no llevaba sujetador. Estaba clarísimo. Antes era negro y ahora la piel se percibía nítida, los pezones eran claramente visibles. Allí mismo me enamore de sus pechos.
Seguí obsesionado cincuenta años, tal vez aun lo este. Tiempo para jugar, flirtear y querer, sin éxito, engañar. Me acuerdo en Navacerrada, también tras una noche de copas, se jugó y perdió, quitarse el sujetador delante de todos. No sé cómo, pero lo hizo me regalo el sujetador que, a modo de fetiche, guarde durante mucho tiempo.
Se los vi en una playa nudista a finales de los ochenta cuando. Yo pase el día desnudo, ella se despojó del bañador cuando juntos fuimos a ducharnos.

Años más tarde, ya los dos divorciados, se los comí al amparo del calor en el garaje de su casa. Fue un verano loco. Ella en paro, yo también, los dos con la idea de ingresar en la Comunidad Europea, como lingüista e ingeniero. Una, dos noches de sexo entre el sofá y la cama, sin apenas hablar, solo gozando, explorando nuestros cuerpos. Un fin de fiesta que culmino conmigo en América y con ella en Paris como secretaria de Alta Dirección de Ensidesa.
La felicito en su cumpleaños, ella lamenta no haber hecho lo mismo, son en días consecutivos, 16 y 17. Juramos volvernos a ver, nunca lo hicimos, Pienso que ni lo haremos.
Ya nos hemos jubilado. Ella se ha hecho abuela, yo lo soy pero aun no me he hecho. Hace tiempo que no nos vemos.
No quiso cuando pudimos y no he sabido el porqué. Un día lo tuvimos en la mano pero lo dejamos ir.
Alguien me susurro, en otra noche de copas, que era un peligro, que había destrozado a cuantos hombres estuvieron a su lado. Que me acompaño la suerte y no ser una más de sus presas.
Como mi interlocutor era un poeta, marica pero poeta, dijo que era como un gran lago helado, el riesgo no estaba en el hielo que lo cubría, estaba en el agua gélida de debajo. Esa, si te mataba.
En ella, el peligro, la maldad, no estaban en la superficie, permanentemente moraban en su corazón.

jueves, 1 de octubre de 2020

Fiscalía Anticorrupción

Vivir para ver. Después de más de ocho años de estudios, ni se sabe la de horas gastadas y pagadas por el dinero nacional. Tras haber arruinado la vida, el prestigio y la honorabilidad de 33 personas juzgadas y condenadas por la Fiscalía Anticorrupción, resulta que ahora todo lo entonces hecho, “No se fundamentó en actividad probatoria alguna” La sentencia deja en ridículo a la Fiscalía por la falta de evidencias y argumentos en su postura durante el procedimiento.
Todo lo hecho en estos ocho años no sirve de nada. No sé si lamentarlo por los accionistas afectados, por individuos juzgados, condenados y luego absueltos, por el dinero perdido o por la tremenda insolvencia de los jueces de la Fiscalía Especial contra la Corrección. Su tremenda y nefasta actuación hasta aquí nos ha llevado. Seguro que ahora estarán tan ricamente en su casa riéndose de lo no hecho y lo que es mejor, de lo que nadie les pedirá responsabilidades. Algunos tal vez hasta asciendan en su carrera profesional, claro cómo está la dicta el Gobierno y no su valía, la Fiscal General del Estado seguro que les hace un regalito que seque su llanto.

La sentencia del caso Bankia con los reproches y varapalos a la Fiscalía Anticorrupción por la falta de evidencias y argumentos en sus acusaciones, cuestiona el papel del Ministerio Público debido a «la ausencia de menciones específicas» y las «escasísimas referencias» a los implicados durante el juicio, así como la falta de atribución de hechos concretos a cada uno de ellos.
Un golpe tras otro a la Fiscalía en cada uno de los fundamentos expuestos en el texto. «En el acto del plenario nadie los nombró (a los acusados), ni para bien ni para mal, de manera que la mayoría de las personas acusadas cayeron en el olvido en el transcurso del juicio oral, solo recordadas sus identidades por el Ministerio Público en el trámite de conclusiones definitivas para dirigir ahora su acusación contra los que antes acusó y, además, contra los que no acusó, miembros de las Comisiones de Auditoría y Cumplimiento de BFA y Bankia sin que sepamos a ciencia cierta en base a qué obedeció tal cambio de postura ostentada por la Acusación Pública», reza uno de los párrafos. Se refiere a cómo la Fiscalía pasó de descartar la falsedad contable a incluirla más adelante en sus conclusiones.
La «orfandad probatoria», como dice la sentencia, se hace extensible no solo al Ministerio Público sino también al resto de acusaciones en el caso. No hay hechos concretos imputados a los acusados, actitudes genéricas... Así, la Sala no duda en hablar de «las escasísimas referencias que se hacen a las personas sometidas a nuestro enjuiciamiento, consecuencia ineludible de la ausencia de hechos concretos imputados por el Ministerio Fiscal y demás acusaciones a los acusados, los mismos, a los que se dedican, en el mejor de los casos, actitudes genéricas, que no tienen cabida en un relato de hechos probados de una sentencia, condenatoria e impiden desde luego a los acusados defenderse adecuadamente de algo tan etéreo, tan abstracto, tan indefinido, como es la observancia de una actitud».

La lectura de la sentencia por la que han resultado absueltos Rodrigo Rato y los otros 33 imputados por la salida a Bolsa de Bankia sugiere que el trabajo del Ministerio Público ha sido muy deficiente.
A la vista de este fallo cabe preguntarse si ¿No hay en España fiscales lo suficientemente preparados para luchar contra delitos económicos complejos? ¿O es que en España es sumamente complejo condenar los grandes delitos económicos?.
En eso estamos, Pero el Gobierno, como con la pandemia, haciendo su política y sin querer oír lo que les molesta